jueves, 25 de mayo de 2017

Hokkaido { Pan de leche japonés }


Esta semana estaba inspirada y se me cruzó en mi camino este pan de leche japonés, estaba claro que no me iba a resistir, bueno, en realidad.. ¡ni poner ninguna resistencia! 

Es un pan súper fácil de hacer, ¡qué nadie se me rinda antes de empezar!, lo más importante es respetar los reposos.

La gran diferencia con otros es que lleva el Tangzhong, que es una papilla a base de leche, agua y harina, que os cuento en la receta como se prepara.Esto hace que quede con una miga increíble y que se conserve fresco durante más tiempo. Pero vamos, que esto ¡no me dio tiempo a comprobarlo!, fue un visto y no visto, esa es la mejor prueba de que triunfa.




Aún llevando azúcar no es un pan nada dulce, así que es ideal para acompañarlo tanto con dulce como salado.

Pero os confieso...

¡No lo probéis con Nutella! por vuestro bien no lo hagáis. 

Como caigáis ahí ya no hay vuelta atrás.

Os atrapará  y os lo zamparéis enterito, eso sí, sin dejar ni las migas del delito.



Después de esta advertencia, ¡vamos con la receta! 





INGREDIENTES:
(Receta adaptada de Christine´s Recipes)

Tangzhong:
 20gr. de harina de fuerza
 50ml. de leche entera
♥ 50ml. de agua

Masa:
 340gr. de harina de fuerza
 40gr. de azúcar
♥ 20gr. de azúcar invertido o miel
 1 huevo ligeramente batido
♥ 35gr. de leche entera tibia
 40gr. de nata para montar

♥ 5gr. de sal
 21gr. de levadura fresca de panadero
♥ 35gr. de mantequilla sin sal derretida
 Tangzhong

 1 Huevo ligeramente batido con un chorrito de leche para pintar



PREPARACIÓN:

Empezamos preparando el tangzhong. Ponemos un cazo a fuego medio, en ella vertemos el agua, la leche y añadimos la harina, dejamos cocinar pero sin dejar de batir, para que no se queme ni se nos pegue, lo dejaremos así hasta que veamos que empieza a espesar y nos queda la marca de las varillas dibujada en la mezcla. En ese momento, retiramos del fuego y pasamos la masa a un bol limpio, tapamos con papel film, el film tiene que tocar la masa para evitar que se cree una capa seca por encima y dejamos que enfría a temperatura ambiente. 



Ahora vamos con la masa de Hokkaido.

En un pequeño vaso ponemos la leche tibia, en ella añadimos la levadura en deshecha y vamos removiendo hasta que se disuelva por completo. Reservamos.


En el bol de la batidora añadimos el huevo ligeramente batido, la nata, el azúcar invertido (o la miel), la mezcla de leche y levadura, el tangzhong, el azúcar, la harina y la sal. Es decir, todos los ingredientes menos la mantequilla. 

Empezamos a amasar con el gancho a velocidad baja y la dejamos unos 10 minutos para que se integre todo bien. 

Por último, añadimos la mantequilla y continuamos amasando mínimo 15 minutos, hasta que consigamos una masa lisa y elástica 



Pasamos la masa a un bol ligeramente engrasado, tapamos con papel film y dejamos reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño. Aproximadamente 1 hora.


Ahora viene una de las partes diferentes de este pan de leche, la manera de darle forma. 

Lo primero que vamos hacer es pesar la masa para dividirla en 3 partes iguales, con cada parte vamos a formar una bolita, las tapamos y las dejamos reposar unos 15 minutos. 

Pasado ese tiempo, cogemos una de las bolitas y con ayuda del rodillo la estiramos dandole forma ovalada, doblamos el extremo superior hacia el centro presionando para que no se nos abra y con el extremo inferior hacemos lo mismo. 
Giramos la masa, dejando los cierres hacia abajo y de nuevo con el rodillo lo estiramos hasta que tenga unos 30 centímetros. 
Volvemos a girar la masa, dejando ahora los cierres hacia arriba, lo vamos enrollando en si mismo formando una espiral y lo ponemos en un molde alargado con papel vegetal para que no se nos pegue. La parte donde termina la espiral lo ponemos hacia abajo.

Hacemos lo mismo con las otras 2 bolitas.


En un pequeño bol o en un vaso, batimos un huevo junto con un chorrito de leche y con esa mezcla los pintamos. 

La mezcla que sobre guardarla, que después la utilizamos.

Para el segundo reposo necesita un poco más de temperatura, entonces vamos a utilizar el horno. Lo encendemos a temperatura mínima y dejamos que se temple un poco, luego lo apagamos, metemos el molde y dejamos que repose durante aproximadamente 1 hora hasta que prácticamente doble su volumen.

Sacamos y ahora precalentamos el horno a 180ºC.

Mientras volvemos a pintar el pan con la mezcla de huevo y leche que nos había sobrado. Tener cuidado de no presionar mucho para que no se baje. 


Con el horno listo, los horneamos durante 30 minutos, si veis que se os dora demasiado y aun le falta tiempo de horneado, taparlos con un poco de papel de aluminio y seguir horneando. 

Sacamos del horno, dejamos enfriar un par de minutos y ya lo desmoldamos. 

Luego podéis dejarlo enfriar por completo o ser unos ansias como yo y comerlo caliente! 


Este pan también es perfecto para hacer unas tostadas francesas, eso si que es amor del bueno !! 




¿Os animáis? 

Espero que lo probéis en casa, os prometo que esta absolutamente delicioso, tanto que casi no termina la sesión de fotos. Porque esas tostadas francesas son de 20 minutos después de sacarlo del horno, claro que antes había que catarlo al natural! 

Bueno no me enrollo más, animaos y me contáis ;) 

¡¡Mil besos!!

Verónica ♥

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por la receta. Ha salido fenomenal, de pinta y de sabor.

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