martes, 13 de junio de 2017

Cheesecake japonés { Japanese cotton cheesecake }


Parece que me ha dado fuerte con Japón, segunda receta seguida de dulces típicos... ¿será que mi ansia por ir a Japón se esta convirtiendo en obsesión?.

Por lo menos, ya que soy la rara del universo a la que no le gusta el sushi, ¡se que de dulces me puedo alimentar! (Bueno... en realidad de esto nunca tuve dudas). 

¿Algún alma caritativa me lleva? Aunque sea en la maleta, ¡soy pequeñita!

Bueno...

¡Algún día lo conseguiré!


Me llamaréis loca por hornear con estos calores... Pero os prometo que por esta cheesecake merece la pena sudar lo que haga falta. 

Es delicioso, suave, esponjoso, tierno... mil adjetivos puedo poner y aún me quedo corta.

Pero sobre todo, lo que es ¡es fácil!

¿Se nota que me ha conquistado?, bueno, ¡nos ha conquistado!, que Marc al principio me decía "bueno... ya si eso luego lo pruebo" pensando que no le iba hacer mucha gracia y luego si me descuido ¡me quedo sin cheesecake!




INGREDIENTES:

 300gr. de queso crema
 40gr. de azúcar + 80gr. de azúcar
♥ 45gr. de mantequilla sin sal - a temperatura ambiente -
 5 huevos
 150gr. de nata para montar
♥ 65gr. de harina
 1 cucharadita de zumo de limón
♥ 1/4 cucharadita de sal
Decoración:
 Azúcar glas

Molde: 18 cm y borde alto




PREPARACIÓN
:

Empezamos separando las claras de las yemas y las reservamos para después.

En el bol de la batidora ponemos el queso crema junto con el azúcar (40gr.) y batimos con la pala  durante unos minutos, hasta que se integren y consigamos una crema suave. 

Luego, añadimos la mantequilla en pequeños dados (es importante que esté a temperatura ambiente para que se integre bien), las yemas, la nata y el zumo de limón, volvemos a batir durante unos minutos hasta conseguir una mezcla homogénea. 


Tamizamos la harina, es importante para evitar grumos y que nos quede perfecta. Añadimos la harina a la mezcla de antes y mezclamos pero sin dejarla demasiado tiempo, en cuanto veamos que se ha integrado paramos.

Reservamos esta mezcla.


En otro bol vertemos las claras y empezamos a batir con las varillas a velocidad alta, en cuanto empiece a espumar un poco añadimos la sal, sin dejar de batir; cuando vayan cogiendo volumen vamos añadiendo el azúcar (80gr.) poco a poco, siempre sin dejar de batir. 

Tienen que quedar bien montadas, para comprobar que están perfectas tienen que formar picos blandos, como en la foto. 


Precalentamos el horno a 160ºC.

Ahora, tenemos que juntar las dos mezclas.

En el bol que tenemos la primera mezcla, la de las yemas, vamos añadiendo poco a poco las claras montadas y las integramos bien con movimientos envolventes, para que se bajan lo menos posible. 

Vertemos la mezcla en el bol, que tenemos que tener engrasado y con papel vegetal en el fondo, para que sea más fácil desmoldarlo. Y si el molde que utilizáis es desmoldable como el mío, tenéis que cubrir toda la base con papel de aluminio para que no entre nada de agua. 


Damos unos pequeños golpes con el molde sobre la mesa, para eliminar las burbujas que pudieran quedar.

Ponemos la bandeja en el horno y sobre ella añadimos agua bien caliente, hasta que cubra más o menos 2 cm, en el centro ponemos el molde, cerramos y dejamos durante 50 minutos. 

Pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 140ºC y seguimos horneando 30 minutos más.


Terminado el tiempo de horneado, apagamos el horno, abrimos un poco la puerta y dejamos que enfríe dentro. Si puede ser toda la noche mucho mejor, ya que para desmoldarlo tiene que estar bien frío. 

Queda tan jugosa y esponjosa que para desmoldarlo parece que se va a romper, pero solo hay que tener un poco de cuidado y no hay problema.


Por último, decoramos con un poco de azúcar glas y ¡a comeeerrr!

Al cortarla fue amor a primera vista , pero ya al probarla me he vuelto completamente loca, tanto que no la habíamos terminado y ya estaba pensando en hornear otra!


¡Espero que lo preparéis en casa! y que me contéis si os conquistado tanto como a mi 

¡¡Mil besos!!

Verónica ♥

6 comentarios:

  1. Hola, muchas gracias por la receta, se ve estupenda.
    Una duda: se tiene que conservar en frío?
    Saludos

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    1. Si hace mucho calor lo mejor es meterla en la nevera ;)

      Un saludo

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  2. Me encantan este tipo de recetas, se ve muy interesante para una tarde, voy a preparar para este rico postre.

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  3. ¡Hola!
    Perdona mi ignorancia, queso crema ¿es el Philadelphia (por ejemplo)?
    Tiene una pinta tre-men-da, vamos que se ha puesto el priemro de la lista de postres para hacer. :-)

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    1. Si, es del tipo philadelphia ;). Ya me contarás cuando lo pruebes, en casa se ha convertido en nuestro favoritisimo!

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  4. ¡Qué postre tan original! Soy muy fan de los cheesecake, pero desconocía que existía una variante japonesa. Como yo no soy muy manitas para los postres he comprado unas tartas chuches para el cumple de mi hijo pero de cara a próximas celebraciones echaré un vistazo por estos lares. ¡Saludos y enhorabuena!

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