jueves, 27 de octubre de 2016

Pan de muerto - Receta mexicana

Si me retraso más no llego ni para halloween! 

Aunque la receta que os traigo es más del días de todos los santos que de halloween en si. Pero es que lo descubrí el año pasado y fue amor , lo que me gusta a mi un bollo no es normal!!! Eso sí... lo mío me costó resistirme a prepararlo hasta estar cerca de la fecha.

Y después de tanto esperar, casi ni puedo ni prepararla. Estamos de obras de obras en casa y así es una locura hacer nada, menos mal que he podido sacar una tarde para prepararla, solo de pensar en volver a esperar me da algo!

Y que descubrimiento!, si solo con verlo fue amor a primera vista, al probarlo... uf, una locura! 



El pan de muerto es una receta tradicional mexicana que se prepara para celebrar el día de los muertos, que  se celebra el 2 de noviembre, casi coincide con el día de todos los santos que celebramos en España. 

Y como allí donde esté un bollo voy directa, me apunto a la tradición, !Viva México! Eso sí, con la amenaza de Marc de que le prepare los panellets jajaja. 

No me enrollo más y ya os dejo con la receta. 





INGREDIENTES:
(2 medianos)

 500gr. de harina de fuerza
 100gr. de azúcar
 15gr. de levadura fresca 
 2 huevos
 5gr. de sal
 Ralladura de naranja
 1 cucharadita de anís
 140ml. de leche entera - temperatura ambiente -
 90gr. de mantequilla sin sal - temperatura ambiente -

 1 huevo para pintar
 Azúcar para espolvorear
 Mantequilla


PREPARACIÓN:

Empezamos haciendo una masa previa. 
En un pequeño bol ponemos 40ml. de leche y la calentamos unos segundos en el microondas, tan solo para que coja un poco de temperatura. Deshacemos la levadura, añadimos a la leche y removemos hasta que se disuelva por completo, en ese momento añadimos 15gr. de harina y mezclamos hasta que no queden grumos. 

Esta mezcla la tapamos con papel film y dejamos reposar 30 minutos. 


Ahora vamos con la masa principal. 

Ponemos en un bol de la KA, o en un bol si lo vais a preparar a mano, el resto de la harina junto con el azúcar y la sal, mezclamos ligeramente unos segundos. Añadimos los 2 huevos y el resto de la leche, mezclamos hasta que que más o menos estén todos los ingredientes integrados, a continuación añadimos la primera masa que habíamos preparado y volvemos a mezclar; luego añadimos el anís y la ralladura de naranja, mezclamos de nuevo y cuando veamos que la mezcla está completamente homogénea añadimos la mantequilla en dados, es muy importante que esté a temperatura ambiente para que se integre mejor, y amasamos durante unos 5/10 minutos hasta que la masa se despegue por completo de las paredes del bol. 


Pasamos la masa a la encimera, con un poco de harina (poco!) para que no se nos pegue, formamos una bola y la ponemos en un bol ligeramente engrasado, tapamos y dejamos reposar hasta que prácticamente duplique de tamaño, el tiempo depende de la temperatura ambiente que tengáis en casa.
Lo ideal es dejarla reposar dentro del microondas o del horno, ya que no hay corrientes y subirá mejor. 


Volvemos a poner la masa en la encimera, amasamos ligeramente y dividimos la masa en dos partes iguales.

Ya solo nos queda dar forma a nuestro pan de muerto!

Cogemos una de las partes y sacamos 1/3 de masa, a su vez ese 1/3 lo dividimos en 4 partes iguales. Resumiendo, tenemos que tener 4 bolitas pequeñas y una grande. 

Con la parte más grande, formamos una bola y la ponemos en la bandeja de horno con papel para hornear.

Ahora, cogemos 3 de las pequeñas para formar lo que serán los huesos de nuestro pan; para eso primero formamos como un churro y después con 3 dedos presionamos sobre el  y lo hacemos rodar sobre la encimera (como en la foto), así conseguiremos que nos quede un churro con bultos entre medio. Estos churros los vamos poniendo sobre la bola que pusimos en la bandeja, en forma de estrella. 

Con la última parte que nos queda, formamos un bolita y la ponemos en el centro, como coronando el pan. 

Lo mismo tenemos que hacer con la otra parte de masa. Es importante dejar bastante espacio entre los dos panes en la bandeja, ya que luego crecen. 


Metamos la bandeja en el horno APAGADO y dejamos reposar hasta que aumente un poco de volumen. 

Sacamos la bandeja del horno y lo ponemos a calentar a 200ºC.

Mientras, batimos un huevo y con el pintamos los dos panes, así quedarán bien dorados.

Con el horno ya precalentado, los horneamos durante 10 minutos, cuando hayan pasado bajamos la temperatura a 180ºC y hornemos durante 25 minutos más. 

Si véis que se dora demasiado, poner un poco de papel de aluminio sobre los panes y seguir horneando.


Los sacamos del horno y ponemos la bandeja sobre una rejilla.

Dejamos que se templen un poco y cuando aún estén tibios, derretimos un poco de mantequilla, los pintamos con ella y rápidamente espolvoremos de azúcar.


Ahora llega la parte más complicada, espera a que se enfríe por completo!!!

Bueno, mejor este paso os lo saltáis... tibio está de muerte, nunca mejor dicho! 





Si os animáis a prepararlo no os olvidéis de enviarme fotitos!

¡¡Mil besos!!

Verónica ♥

3 comentarios:

  1. Vaya super pintaza!!!! Bien agusto te robaría un cachín y que taza más bonita ��
    Un besito wapa!

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    1. Gracias Cris!!

      un cachín o los que hagan falta, que ya sabes... todo es empezar!

      Lo de esa taza fue amor a primera vista, aunque en casa ya me han amenazado que ni una taza más! Tendré que buscar el escondite perfecto! jajajaja.

      Un besiño :* !

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  2. Se ve muy interesante el postre, los vamos hacer, la receta resulta muy interesante!!!

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