¡Primera receta del 2018! Espero que hayáis empezado el año con muchas ganas. Como no podía ser de otra forma yo tenia que empezarlo con un pan dulce relleno de mi adición por excelencia, que como ya sabéis es la crema de avellanas y chocolate, de cualquier marca posible, por eso de no perder la costumbre.
¿Quién dijo que después de navidades se terminaron los dulces?.
Con el frío que esta haciendo estas semanas da gusto encender el horno, la verdad que siempre que lo enciendo, y tengo tiempo, aprovecho y no solo horneo una cosa. Esta vez aproveche para hacer unas magdalenas para desayunar al día siguiente, porque estaba claro que el Danubio no iba a llegar, ¡casi no llega ni a enfriarse!, en mi defensa tengo que decir que lo hice pequeño y no lo comí yo sola!, por eso de que estamos en recuperación de las Navidades y hay que controlarse.
¿Quién dijo que después de navidades se terminaron los dulces?.
Con el frío que esta haciendo estas semanas da gusto encender el horno, la verdad que siempre que lo enciendo, y tengo tiempo, aprovecho y no solo horneo una cosa. Esta vez aproveche para hacer unas magdalenas para desayunar al día siguiente, porque estaba claro que el Danubio no iba a llegar, ¡casi no llega ni a enfriarse!, en mi defensa tengo que decir que lo hice pequeño y no lo comí yo sola!, por eso de que estamos en recuperación de las Navidades y hay que controlarse.
